Las Zonas Francas en Guatemala han sido concebidas como instrumentos de política pública orientados a dinamizar la inversión, el comercio exterior y la generación de empleo formal. Sin embargo, los indicadores estructurales muestran una brecha persistente entre su potencial teórico y su desempeño real. De acuerdo con datos del Banco de Guatemala, el crédito productivo al sector exportador no supera el 18 % del total del crédito privado, mientras que más del 65 % de las pequeñas y medianas empresas continúan operando fuera de esquemas formales de inserción internacional. Paralelamente, informes regionales de CEPAL señalan que Guatemala se encuentra rezagada en mecanismos de evaluación de impacto de incentivos fiscales, careciendo de sistemas robustos de medición costo–beneficio asociados a regímenes especiales.
Este contexto revela un problema más profundo: la persistencia de esquemas de percepción que asumen que la mera existencia de incentivos fiscales garantiza desarrollo económico, sin exigir métricas claras de retorno social, encadenamientos productivos ni transparencia institucional. En este marco, el Artículo No. 10 —relativo a la medición y transparencia de impactos socioeconómicos— adquiere centralidad estratégica. Para profundizar en esta dimensión, se presenta el siguiente artículo en formato de diálogo académico con José Miguel Ardón López, licenciado en Informática, experto en ciberseguridad y diseño de políticas públicas, y autor del libro Emprendimiento: Panorama Actual del Emprendimiento en Guatemala. Fomentando la Riqueza a través de las Zonas Francas.
José Ardón
Experto en Ciberseguridad y Diseño de Políticas Públicas

Desarrollo: diálogo académico
Pregunta 1. Desde su experiencia, ¿cuál es el principal déficit estructural en la política de Zonas Francas en Guatemala?
José Ardón: El déficit más crítico no es fiscal ni logístico, sino informacional y de gobernanza. Guatemala carece de un sistema integral que mida, de forma periódica y verificable, el impacto real de las Zonas Francas sobre empleo, productividad, transferencia tecnológica y desarrollo territorial. Sin datos consolidados, la política pública se sostiene sobre percepciones, no sobre evidencia.
Pregunta 2. ¿Cómo afecta esta carencia a la toma de decisiones del Estado?
José Ardón: Afecta de manera directa. Cuando el Estado no puede cuantificar cuánto empleo formal se genera por cada dólar exonerado, o cuántos proveedores locales se integran a una Zona Franca, se debilita la legitimidad del régimen. Esto abre espacio a discursos que plantean la eliminación de incentivos sin evaluar escenarios alternativos, generando inestabilidad normativa.
Pregunta 3. ¿Existen referencias internacionales que Guatemala podría adoptar?
José Ardón: Sí. Países como Costa Rica y República Dominicana aplican tableros públicos de indicadores donde se reportan exportaciones, salarios promedio, inversión inducida y encadenamientos. Estos modelos permiten ajustar incentivos con base en resultados. Guatemala podría adaptar estas prácticas utilizando plataformas digitales seguras y auditorías cruzadas.
Pregunta 4. Usted proviene del ámbito de la ciberseguridad. ¿Qué aporta esta disciplina a la política de Zonas Francas?
José Ardón: Mucho más de lo que se piensa. La ciberseguridad no es solo técnica; es arquitectura de confianza. Un sistema de medición transparente requiere integridad de datos, trazabilidad y protección contra manipulación. Sin estas garantías, los indicadores pierden credibilidad tanto para inversionistas como para la ciudadanía.
Pregunta 5. ¿Cómo se relaciona esto con el sistema financiero nacional?
José Ardón: Directamente. Los bancos evalúan riesgo con información. Si el Estado demuestra, con datos sólidos, que las Zonas Francas generan flujos estables, empleo formal y exportaciones sostenidas, se reduce la percepción de riesgo y se facilita la creación de productos financieros especializados para empresarios locales vinculados a estos regímenes.
Pregunta 6. ¿Qué impacto tendría una política de transparencia bien diseñada?
José Ardón: Impacto sistémico. Permitirá identificar sectores con mayor retorno social, corregir distorsiones, fortalecer encadenamientos productivos y justificar, ante la opinión pública, el costo fiscal de los incentivos. Además, mejora la posición de Guatemala en rankings de competitividad e inversión.
Pregunta 7. Desde una perspectiva geopolítica, ¿por qué es relevante medir?
José Ardón: Porque la competencia entre países por atraer inversión es cada vez más intensa. La transparencia es hoy un activo estratégico. Los capitales internacionales buscan entornos predecibles, donde las reglas se basen en evidencia. Medir es una forma de soberanía económica inteligente.
Conclusión
La discusión sobre las Zonas Francas en Guatemala no puede seguir anclada a debates ideológicos o percepciones parciales. Como se desprende de este análisis, la ausencia de sistemas de medición y transparencia constituye un obstáculo estructural que limita la efectividad del régimen, debilita la confianza institucional y restringe la articulación con el sistema financiero nacional. La propuesta expuesta por José Ardón apunta a un cambio de paradigma: pasar de incentivos estáticos a políticas dinámicas basadas en datos, donde cada exoneración fiscal sea evaluada en función de su retorno económico y social.
En un país con altas tasas de informalidad y profundas brechas territoriales, la medición rigurosa no es un lujo tecnocrático, sino una condición necesaria para que las Zonas Francas se conviertan en verdaderas palancas de desarrollo inclusivo y sostenible.
Referencias
- Banco de Guatemala. (2023). Estadísticas monetarias y financieras.
- CEPAL. (2022). Incentivos fiscales y desarrollo productivo en América Latina.
- OECD. (2023). Best practices in investment promotion.
- Ardón López, J. M. (2024). Emprendimiento: Panorama actual del emprendimiento en Guatemala. Amazon.